CNCR realizó taller participativo con arpilleristas
La iniciativa surge como una respuesta técnica y colaborativa tras el lamentable extravío de la colección "Memorias (a)puntadas: nuestro lugar en la historia", compuesta por 30 arpilleras elaboradas por cultoras de la Región Metropolitana. Las obras, creadas en 2023 en el marco del programa Portadores de Tradición —con la tutoría de las Tesoros Humanos Vivos Patricia Hidalgo y María Teresa Madariaga, junto a las cultoras Gladys Hernández e Hilda Mardones—, se encontraban en itinerancia regional bajo resguardo en el Sitio de Memoria Villa Grimaldi al momento del suceso.
Ante este escenario, la Subdirección Nacional de Patrimonio Cultural Inmaterial— por medio de su directora (s), Paula Jaraquemada Rasse— solicitó el apoyo de la directora del CNCR, Bernardita Ladrón de Guevara, para fortalecer las herramientas de resguardo, documentación y trazabilidad de las piezas, especialmente durante sus itinerancias. A partir de esta solicitud, el trabajo coordinado entre ambas instituciones derivó en la propuesta de un taller participativo, concebido como un espacio para compartir herramientas y conocimientos de conservación preventiva, y al mismo tiempo, recoger la valiosa experiencia y trayectoria de las propias cultoras, como base para avanzar colaborativamente hacia un protocolo de manejo de colecciones itinerantes.
Una "Hoja de ruta" para la trazabilidad y la conservación
Durante el encuentro, el equipo del CNCR presentó el material audiovisual titulado “Hoja de ruta del bien patrimonial”, un recurso educativo diseñado para abordar el resguardo y trazabilidad de los bienes durante las distintas etapas de su recorrido. A partir de cuatro preguntas: ¿Qué bien es?, ¿Dónde está?, ¿Cómo está? Y ¿Quién lo custodia?, el video presenta los principales procedimientos y registros que permiten acompañar al bien desde su ingreso y resguardo, pasando por sus movimientos, traslado y exhibición, hasta su retorno o egreso.
La pieza audiovisual enfatiza la importancia de mantener una documentación continua y articulada que acompañe al bien durante su recorrido. El registro de ingreso y egreso permite formalizar su entrega y recepción; el reporte de estado de conservación permite documentar cómo se encuentra en distintos momentos; y la cadena de custodia permite mantener su trazabilidad, registrando dónde está y quién es responsable de su custodia cada vez que cambia de ubicación o de responsable. De esta manera, la documentación se integra al resguardo físico como una herramienta fundamental para reducir riesgos y mantener el seguimiento de los bienes.
Trabajo práctico y construcción de protocolos de manejo
Posterior a la revisión audiovisual, el grupo de arpilleristas, entre las que estuvieron presentes los Tesoros Humanos Vivos, Patricia Hidalgo y María Teresa Madariaga, participaron de un ejercicio práctico que abordó las dos dimensiones complementarias del resguardo. Por una parte, trabajaron con los documentos que acompañan la hoja de ruta del bien, ingreso, reporte de estado de conservación, cadena de custodia y egreso, aplicándolos a situaciones que pueden presentarse durante una itinerancia. Por otra, elaboraron acondicionamientos básicos y sistemas de protección a medida para el traslado y resguardo seguro de textiles y arpilleras, integrando las recomendaciones de conservación con la experiencia y necesidades de las propias cultoras y del equipo de la Subdirección Nacional de Patrimonio Cultural Inmaterial.
Junto con estas herramientas preventivas, el taller incorporó una dimensión reactiva, abordada desde el ámbito de la prevención del tráfico ilícito de bienes patrimoniales. A partir de la pregunta “¿qué hacer ante la pérdida, extravío o sustracción de un bien patrimonial?”, se entregaron orientaciones sobre las acciones a seguir y la importancia de contar previamente con información que permita identificar claramente las obras y reconstruir su recorrido. De esta manera, se reforzó el vínculo entre documentación, trazabilidad y capacidad de respuesta frente a una eventual pérdida o sustracción.
Más allá de la capacitación técnica inmediata, la jornada sentó las bases para el futuro desarrollo colaborativo de un “Protocolo de Manejo de Colecciones Itinerantes de Patrimonio Cultural Inmaterial”. Esta herramienta busca establecer criterios y procedimientos comunes para el resguardo, documentación, trazabilidad, traslado y exhibición de las obras, así como fortalecer las capacidades para actuar frente a situaciones que puedan comprometer su seguridad. De esta manera, el cuidado de las obras se concibe no solo como un conjunto de procedimientos orientados a reducir riesgos y mantener su trazabilidad, sino como un acto de reconocimiento y resguardo hacia el trabajo de las creadoras y la memoria colectiva que sus piezas representan.