Nuevas proyecciones y espacio del Centro Nacional de Conservación y Restauración

Laboratorio de arqueología, 2010. Fotografía V. Rivas

Laboratorio de arqueología, 2010. Fotografía V. Rivas

A pesar de los avances alcanzados por el Centro Nacional de Conservación y Restauración (CNCR), su desarrollo se encontraba limitado por la falta de un espacio e infraestructura adecuados y por la escasez en su dotación de personal.

Esta situación se revirtió cuando, a fines de 1997, la DIBAM estableció un comodato con la Orden de Predicadores de Chile para la restauración del Claustro de la Recoleta Dominica, con el fin de convertirlo en un centro cultural. Así, entre los años 1998 y 2000, el Centro se trasladó al nuevo edificio.

A la inversión realizada por la DIBAM para la restauración del inmueble, se sumó el aporte de Fundación Andes para la adquisición de mobiliario, sistemas de computación e instrumental para los laboratorios; la que fue complementada por una donación de equipamiento científico y fotográfico por parte del gobierno de Japón. A través de esto último, se conformaron, durante el 2002, los laboratorios de Documentación Visual y Análisis.

El Laboratorio de Documentación visual debía proponer metodologías para la generación de información visual de los bienes culturales durante el proceso de diagnóstico e intervención y, posteriormente, hacerse cargo de la conformación de un laboratorio de imagenología para los respectivos estudios.

La creación del Laboratorio de Análisis tenía por fin optimizar las acciones de conservación y restauración del patrimonio, a través de la sistematización de técnicas analíticas aplicadas.

El último laboratorio en constituirse fue la Unidad de Geoinformación del Patrimonio, a principios del 2007, con el fin de hacerse cargo de la coordinación del Área de Patrimonio del Sistema Nacional de Coordinación de Información Territorial (SNIT). Posteriormente, esta unidad amplió sus objetivos hacia el desarrollo e implementación de metodologías y criterios de análisis del paisaje y del patrimonio en su relación con el territorio.

Actualmente, bajo la dirección de Mónica Bahamondez, las áreas de Arqueología, Monumentos, Papel y Libros, Pintura, Documentación Visual e Imagenología, Análisis, Geoinformación del Patrimonio y la Biblioteca, despliegan su labor con altos estándares de excelencia, contribuyendo a la investigación, documentación, conservación y restauración de nuestro patrimonio, y a la formación y especialización de profesionales.

Consolidada como una de las principales instituciones en el fomento de la conservación e investigación del patrimonio del país, el Centro Nacional de Conservación y Restauración, dependiente de la DIBAM continúa trabajando en la conformación de un equipo profesional acorde a las necesidades y diversidad de nuestro patrimonio; en la vinculación con instituciones y organizaciones a nivel nacional e internacional; en la generación e innovación de espacios de formación y difusión en materias de conservación y restauración; y en el posicionamiento, a nivel latinoamericano, como un centro de excelencia en intervención, investigación e información sobre el patrimonio cultural y su conservación.

Temas relacionados:

- Historia del Centro de Conservación y Restauración (introducción)

- Inicios del Centro de Conservación y Restauración

- Posicionamiento y especialización del Centro Nacional de Conservación y Restauración

- Centro Nacional de Conservación y Restauración: profesionalización de la disciplina

- Centro Nacional de Conservación y Restauración y los nuevos escenarios sociales

Recursos adicionales

Materias: Institucional
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